Ana y su almohada

Ana y su almohada

Allí está nuevamente Ana

con su gran amiga la almohada,

hablando,

soñando…

La almohada, su gran confidente.

Ha aguantado gritos

y de sus ojos torrentes,

también ha sido testigo

de sus grandes avideces.

Los sueños de Ana
Los sueños de Ana

Esta vez el ambiente

es un canal de televisión

“Recibamos a Ana” dice el presentador,

Ella entra deslumbrante

A cumplir su misión.

En el sueño del otro día,

Ana estaba en su oficina.

Frente a su escritorio leía

Varias notas que agradecían

Cada palabra y cada rima

Que habían cambiado muchas vidas.

La semana pasada

viajó con su almohada

a un lugar de fantasías,

un acontecimiento importante,

el lanzamiento de su propia firma.

Ana tiene grandes anhelos.

Se ve importante y brillante,

Quiere ser exitosa y estar radiante

Pero abre los ojos y despierta.

Su almohada queda en cama,

ella vive su día como si nada…

Su ilusión queda guardada

todos los días, cada mañana.

¿Qué le ocurre a Ana?

Ana tiene el talento y las ganas,

en su memoria la acción detallada

pero al despertar cada mañana

sus creencias falsas

la hacen olvidar

y se empeña en observar

ninguna posibilidad

cuando alta es la probabilidad

de poder triunfar.

Tiene miedo y es normal.

Lo triste es que se deja engañar

por su falsa incapacidad

y prefiere no intentar

antes que no ganar.

Siempre encuentra excusas

que no la dejan avanzar,

pero no hay más qué hacer,

ella debe aprender

que es la dueña de su proceder.

Por eso querida Ana

quedarás sola con tu almohada

Sino te lanzas al agua

para  tus sueños lograr.

Anselys Borges

Mujer. Mamá. Emprendedora. Escritora. Libros: La Pipa de La Vida.

Esta entrada tiene 6 comentarios

  1. Ana Lulú

    Hermoso. Esta Ana pasó por eso muy joven me hiciste recordar ese momento.

    1. Anselys Borges

      Qué bueno que aquella Ana decidió accionar y mire que está triunfando… 😎

  2. Y muchas hemos sido Ana, cuando la soledad no nos abandona o simplemente cuando no queremos complicidad de nadie más. Muchas gracias

    1. Así es… La almohada, cuadernos y lápices han sido compañía en «esos» momentos (cada quien sabrá cuáles son)

  3. Marisol

    Hermoso, mi nombre no es Ana. Sin embargo, puedo decir que tengo una Ana que me acompaña en mi almohada, ya de forma mas tranquila y relajada, la lleve a mi terreno y esta conmigo de forma diferente. Gracias Anselys por este bello poema.

Deja una respuesta