Carmen Rosa

Carmen Rosa

Y así pasan los días,

Sin nada que esperar…

Sin nada que desear…  

Y si por casualidad 

Llega alguna novedad, 

A todos les da igual 

Porque ellos simplemente 

Allí se quedarán, 

Sin nada que esperar… 

Sin nada que desear…  

Carmen Rosa

Hasta que ella nació. 

Alguien especial llegó.

Con ganas de cambiar, 

Mejorar, Luchar, 

En este bello lugar.

Tomando siempre lo mejor, 

De cada uno de sus vecinos, 

Con disciplina y con brío, 

Hizo florecer lo sequío

Y con flores adornó 

Cabellos, iglesias,

Corazones y fiestas.  

Creció con el esplendor 

De un botón de flor abierto.

Esperanza y energía 

Eran su fiel compañía 

Para sacar sonrisas 

A todo el que veía.

A él también cautivó 

Con su inocencia y simpatía 

El viaje todo valía 

Por estar con su amor. 

El era todo un galán. 

Valiente y buen amigo, 

Realmente era un buen partido

Para aprender a amar.  

Cuando llegó la hora

De demostrar su gallardía 

No dudó en alistarse 

Y prestar su compañía.  

Carmen Rosa lo quería

Y ella a él lo enloquecía, 

Todos en el pueblo esperaban

Y con cariño preparaban

Aquel grandioso día.  

Pero el cruel destino dispuso

Que…. Fuera otro del montón. 

Con los que ya no están paró, 

No sin dejar de destrozar

El pequeño y noble corazón 

De quien es ahora, 

Su prematura viuda.  

Carmen Rosa Casas Muertas

Triste… abandonada… 

Con el pueblo combinada

Hasta que se dio cuenta 

Que esa no era ella,

Ademas no tenia ganas 

Y tampoco quería, 

Recordar día tras día 

Que sus flores no cabían 

En ese moribundo lugar.

Partió con un poco de tristeza

pero con mucha decisión,

dejó el Llano y hacia el Oriente 

su camino emprendió.

Anselys Borges

Mujer. Mamá. Emprendedora. Escritora. Libros: La Pipa de La Vida.

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