La Plena Felicidad

En estos 3 años recuerdo, los días antes de tu llegada, ultimando detalles, dejando las maletas listas para el día esperado. A pesar de haber arreglado las maletas mil veces y repasar la lista otras tantas, aún faltaba algo…»Corre a comprarlo que es domingo y las tiendas trabajan hasta mediodía»… Luego, en la noche, comienzan los nervios… Llego la hora de irse a la clínica. 

El 28 de marzo de hace 3 años, me desperté muy temprano para asearme y con sentimientos encontrados: nervios, ansias, pero sobre todo muchas ganas de verte, de por fin ver tu cara… y pasadas las 07 am se cumplió mi deseo. 

Ya no sentía nada más si no plena felicidad al verte por primera vez; la frase del médico «ya está aquí tu hijo, es hermoso se parece a ti» unido a tu llanto han sido de las cosas más maravillosas que había escuchado hasta ese momento, luego se suman a esta lista cuando me llamaste por primera vez “mami”… Tu carita no se me olvida y te esperé de nuevo con ansias en la habitación, sin saber qué hacer… ¿cómo es amamantar? guiándome solo por el instinto materno que haba nacido en mí hace 9 meses atrás. A 3 años de tu llegada, hijo mío, comparto una nueva experiencia celebrar tu cumpleaños con tus primeros amigos y maestra en tu primera escuela.

Pensar que el dolor de estomago sólo era por las gastritis… pensar en la dificultad de quedar embarazadas que se les presentan a las mujeres con operación de tiroides… pensar que el oncólogo podría decirme no puede nacer… pensar que estaba desempleada… pensar en el qué dirán… estos fueron los primeros sentimientos de aquel julio cuando recibí la noticia. Todos los miedos se transformaron en deseos de cuidarte, en deseos de estar a tu lado hasta que la vida me permita, en deseos de guiarte para que seas una gran persona, valiosa para tu familia y la sociedad, honesta, emprendedora y sobre todo que seas TU…

plena felicidad

 

 

 

Anselys Borges

Mujer. Mamá. Emprendedora. Escritora. Libros: La Pipa de La Vida.

Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. Felicitaciones Anselys sentimiento materno convertido en felicidad. Bello tu relato ejemplo para muchas madres desnaturalizadas

  2. Luis Hernández

    que linda historia. Sin dudas, el sentimiento pleno de una madre.

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