Mundos Literarios: Casas Muertas en Ortiz

Mundos Literarios: Casas Muertas en Ortiz

En mis años de adolescencia,  me invitaron a cumplir una labor social en un pueblito del estado Guárico el cual había visto al pasar en dos oportunidades por la Carretera Nacional rumbo a Calabozo pero no llamaba mi atención.

Solo veía dos calles, una para entrar y otra para salir de un pueblo rural del llano venezolano.

La actividad se cumpliría en días festivos (Semana santa), es decir días libres de escuela. Esto traía un reto para los organizadores, pues requería creatividad para motivar a jóvenes a cambiar días de diversión por una misión especial.

Recuerdo que el discurso inicio con la importancia de ayudar al prójimo, continúo con el valor de anonadarse para apoyar al más necesitado y terminó (por lo menos para mí) al decirnos la ubicación de la actividad. La labor se desarrollaría en un pueblo que inspiró una de las grandes obras de la literatura venezolana.

Pensé en ese momento que ademas de cumplir con el compromiso era la oportunidad de “entrar” en un libro. Sentí que podría conocer y vivir unos días en una localidad famosa estilo Macondo, y hasta podría conocer en persona a los personajes de la novela.

Pues me aventuré y fue de las mejores «vacaciones» sobretodo cuando en los momentos libres, caminaba por las calles llenas de casas muertas, leyendo e imaginando…

Las mejores «vacaciones» caminando por calles llenas de casas muertas, leyendo e imaginando…

Después de aproximadamente 15 años, llega otra invitación. Presentar un escrito en el Encuentro de Cronistas, Historiadores e Investigadores de Ortiz, estado Guárico.

Acepté y me dispuse a la investigación.

Así me entero del cumpleaños número 60 del mismo libro de mi aventura en la adolescencia. Mi mente comenzó a recordar escenarios, momentos, páginas, letras de Casas Muertas de Miguel Otero Silva y presente el siguiente análisis a modo de reflexión, de la novela:

El libro Casas Muertas, que trata sobre la vida, o más bien podríamos decir que la muerte en el pueblo de Ortiz ambientada a finales del primer tercio del siglo XX; nos presenta un pueblo azotado por el paludismo y la hematuria.

Su población va disminuyendo, en cantidad y en espíritu, muchas de sus casas se quedan sin habitantes ya sea que mueren enfermos o dejan el pueblo en búsqueda de lugares más sanos.

Algunas preguntas surgieron en el análisis, y desde la óptica de lector quise dar respuesta:

¿Qué cautivó a Sebastián? Más que la belleza externa de Carmen Rosa, Sebastián se enamoró de su candidez, bondad, solidaridad e integridad. Por su parte, a Carmen Rosa le cautivó la gallardía en perfecta combinación con respeto, que hacía de Sebastián todo un caballero.  

¿Por qué el pueblo estaba sumido en tanta pena? Coincidimos que los habitantes tenían un poco de culpa debido a su apatía y desinterés por mejorar. Es un llamado de atención también para nosotros como ciudadanos ¿qué estás haciendo tú para que tu ciudad, pueblo, barrio mejore? 

¿Qué estás haciendo tú para que tu ciudad, pueblo, barrio mejore? 

¿Por qué se fue Carmen Rosa? Porque no se hallaba a sí misma, porque la fuerza de su espíritu no le permite abandonarse al olvido a esperar la muerte. Porque prefiere dejar su tierra y sus hermosos recuerdos, para lograr algo mayor, algo que tenga sentido, algo con olor a vida, algo que nazca y no que muera. Prefirió estar en otro lugar con esperanza, en otro sitio donde pueda ver florecer su espíritu y ser parte de algo grande.

Al terminar mi presentación con el Poema «Carmen Rosa» los organizadores del encuentro fueron muy afectuosos y como muestra de agradecimiento tanto por participar como por tomar en cuenta este libro que sienten parte de su cultura, tuvieron la gentileza de invitarme a la casa donde Otero Silva (el autor) tomó notas y escribió parte de la novela.

¡Casi muero de la emoción! Esto para un amante de la lectura y viajero frecuente a través de las letras ¡No tiene precio!

Visitar la casa del autor y hacer viajes literarios para un amante de la lectura ¡No tiene Precio!

El Encuentro en Ortiz fue aproximadamente hace 5 años, pero lo llevo en mi corazón como si fuese ayer pues además de la bonita experiencia fue de mis primeras actividades como escritora.

Quiero dejarles algunas fotografías de ese hermoso momento; y además invitarlos a leer (con el Club de Lectura de @sitelocuentove es ¡maravilloso!) y a Soñar…

¿Quién dijo que no podemos visitar mundos literarios?

¿Quien dice que nos puedes alcanzar tu sueño?

En la silla de Miguel Otero Silva

Anselys Borges

Mujer. Mamá. Emprendedora. Escritora. Libros: La Pipa de La Vida.

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